lunes, abril 10, 2006

La soledad

La soledad no siempre es esa dulce y liviana compañera.

Aveces es tangible, viscosa y se expande por la casa.

Te arrincona, te oprime hasta dejarte sin aliento, te estrangula.

Voraz, te come por completo, anula el pensamiento, la voluntad, las ganas de vivir, hasta el discernimiento.

Te deja hecha una piltrafa, un guiñapo, un pedazo informe de carne y huesos, un amasijo de ideas.

Sólo deja un sentimiento amargo, áspero, feo y putrefacto.

Cuándo se pone así, quisiera echarla de mi casa, gritarla “ !Mejor mal acompañada que contigo!”.

Sé que la única forma de calmarla es leer…. Escribir…. Sacar a la perrita… dejar que el aire pase y se oxigene.

A veces, como anoche, se pone tan recalcitrante y tan tozuda que me apetece asesinarla para siempre.

Busque a mi amor para matarla. Pero, no pude encontrarle en ningún sitio.

14 comentarios:

Trini dijo...

Tendrás que echarla tu misma o, como yo, hacer un pacto con ella.

Un abrazo y compañía.
Besos
Trini
http://poemasdeshanna.blogia.com

Qymera dijo...

Tengo a soledad encerrada en un cuarto de la casa. Voy a verla de vez en cuando, pero por poco tiempo. En ocasiones, me sorprende y termina convenciéndome, con todos sus halagos, para que me quede más. No me doy cuenta, porque es algo que se da poco a poco; va narrándome historias con las que va introduciéndome en su mundo. En varias ocasiones han tenido que venir a rescatarme mis amistades; y me han encontrado allí, en un rincón del cuarto, mirándolos desde mis ojos oscuramente negros. La recuperación es lenta, por eso nunca me le acerco demasiado, sólo lo suficiente como para poder darle de comer mis tristezas y angustias que son con lo que, eufórica y plácidamente, se alimenta.

Bohemia dijo...

La soledad siempre escogida, cuando es impuesta o involuntaria es dolorosísima.
Besos

Lila Magritte dijo...

Cierto que es peligrosa la soledad cuando se toma nuestro terreno y lo domina. Creo que hay que encerrarla en un cuarto, como dice Armando, y visitarla de vez en cuando, pero no hay que darle mucha confianza porque entonces se vuelve insistente, seductora, envolvente, contagiosa y dependiente... y comienza a tomarse la casa por completo y a cubrir todos los rincones con su tarjeta de visita.
Pero a veces puede ser una amiga y gran defensora del espacio personal, creativo, íntimo, místico, integrador.

Rodolfo N dijo...

Tenes razón, la soledad es a veces un calido aliado de los reposos del alma, pero a veces se transforma en una tortura, cuando el alma clama por salir de su silencioso encierro.
Besos

mentecato dijo...

A veces, la soledad es un puente quebrado hacia el alma amada.

A veces, el agua de luz que sana heridas.

A veces, la casa de la poesía, el tren que se aleja, el baile no reclamado, el día ciego, la voz de alguien que murió en la nieve sin dejar huellas.

A veces, es el reconocerse en el desconocido que golpea a nuestra puerta en medio de la tormenta.

Siempre, tú que has marchado, porque la relación se marchitó, simplemente.

Y, con la valija que traías de adolescente, te vas por el camino insondable de la bruma hacia lejanos muelles...

Un abrazo.

Paulina dijo...

No dejes que Soledad se quede en ti , solo admitela como una visita , a veces es necesaria la soledad pero cuando vien a quedarse no es buena compañia , haces bien en ahuyentarla y distraer tu mente y tu corazon en otras actividades , corazon siempre es sabio y sabe salir adelante amiga, asi que adelante y fuerza, ten un buen fin de semana..
Besos...

Ratoncilla dijo...

Todos somos una soledad entonces debemos poblarla , y ya ves cuantos quieren ver tu corazon poblado de amor y compañia? pues tiens nuestros corazones para hacerle compañia a el tuyo :-)...

grandchester dijo...

Tres amantes tengo,
Soledad, tristeza y muerte.
.

Enigmática dijo...

La soledad e una hija de p... que a veces nos traiciona...

Crisálida dijo...

La soledad es como una hechicera. Te encanta y te ahoga.

enfantterrible dijo...

La conozco, conozco a la soledad, y la reconozco en tus palabras, en el sentimiento amargo, áspero, feo y putefracto. La conozco demasiado bien como para no hacerlo.

Y si, escribir siempre la calma, es la aspirina para ese interminable dolor de muelas que el masoquista adora.

Três belle.

Un beso.

Fortunata dijo...

Gracias por vuestros comentarios.
Soledad y yo somos buenas amigas. Pero es tan celosa que cuando quiero dejarla me juega malas pasadas. Es lo que tienen los amantes.

antona dijo...

Muchas gracias por tus comentarios y visita,para mi seria un honor que acompañaras con tus textos,mis fotografias
gracias y salu2