viernes, junio 16, 2006

Hazme un sitio en tu cama















Deja que enrosque mis piernas en tus piernas
Que pegue mi vientre a tus espaldas
Que ate tu pecho con mis brazos
Que apoye mi cara en el hueco de tu cuello

Hueles a mar...

Deja que navegue tu cuerpo
Que surque tu torso con mis palmas
Que recorran mis yemas tus muslos
Que abracen mis manos tu deseo

Bucéame mi cuerpo
Envuelve mi seno de caricias
Embriágame la boca

Revuélveme en tus olas de mar abierto
Húndeme hasta las simas mas profundas
Y sácame de nuevo a superficie

Atravesemos juntos la tormenta de querernos
Hasta ser escupidos en la playa del sueño.

Imagen: William Turner "Snowstorm"

12 comentarios:

Noa- dijo...

Dulce mar que navegar, y en el que naufragar.

Saludos

antona dijo...

Precioso texto,como el que me dejaste,Mil gracias.Ya lo publique
salu2

Carlos López dijo...

éste texto evoca los amaneceres junto a mi pareja, son casi exactos a lo que siento, me ha sorprendido agradablemente.

PEREGRINO dijo...

Saludos. Exquisito tu escrito. Una gran variedad de imagenes que evocan el deseo mas descontrolado de la Humanidad. Es bien cautivante y exitante. Exito y adelante.

Un brindis por esas oleadas de pasion...

Freyja dijo...

vengo a darte las gracias ya voy mejor
gracias y yn gran abarzo que sea un lindo dia domingo



besos y sueños

Colombine dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Colombine dijo...

recorreremos desnudos y abrazados
noches de mar y de tormenta,
besos azules y caricias saladas.

recorreremos juntos desiertos y montañas,
abismos de placer entre las piernas.

antes de descubrir mañana
la soledad de nuevo,
los restos del naufragio.

TOROSALVAJE dijo...

Precioso de principio a fín, me gustó mucho.

Besos.

Trini dijo...

Pasional y apasionado. Muy bello
Besos

mentecato dijo...

Poesía intimista. Del tú y yo apasionado. Qué más bello y humano que esa navegación de alcoba.

Preciosas imágenes.

Un abrazo.

Qymera dijo...

Fortunata, tus palabras siempre me enamoran, siento como si estuviera allí al momento de escribirlas y allí al momento de leerlas. Poesia enamorada, simple, profunda y humana; cosa muy difícil de encontrar en el margen de las palabras. Aunque como hemos visto, de vez en cuando nos viene una suave ola, que nos deja imagenes hermosas adornadas de ritmos suaves. Un abrazo, amiga.

Rafa dijo...

Y a mi este me prestó por la vida.