miércoles, marzo 05, 2008

El Caracol

Se escondió
como el caracol en su concha
Ni siquiera salía
los días de lluvias torrenciales
Menos aún los días
de sol resplandeciente
Ni las noches
con o sin luna
No importaba
Permanecía encerrado en su mutismo
Sellada la casa con su baba

Dejadme. - Dijo ella.
que lo tome en la palma de mi mano
cierre el puño y le sople mi aliento
Roce apenas su concha con mis labios
Y derrame una lagrima

¿Y luego?

El futuro no se sabe....
Es cuestión de paciencia
.
.
.
.

7 comentarios:

Esther Hhhh dijo...

Buff... Demasiado complicado, pero quizá al final salga de la concha...

Besitos querida Fortu

Margot dijo...

Cuestión de paciencia y de saber esperar... luego llueve y luego sol: caracol-col-col, saca tus cuernos al sol... recuerdas esa canción?

Ey, me encantó tu mirada sobre miradas en Arco... curiosa forma de ver! jeje.

Hoy otro día frio y sol, de los tuyos? Besote!!

hawwah dijo...

A veces se necesita precisa y simplemente eso: que alguien te acoja unos instantes entre sus brazos y te de aliento...

muy bonito, fortunata...

un beso!

Isabel Romana dijo...

Precioso ese gesto de transferir el propio aliento. A veces, es la comprensi�n y el amor el que ayuda a las personas a salir de sus propios dolores. Un beso.

Pablo dijo...

Hola Fortunata
lindo blog, se nota muy tuyo y agradable.
Gracias por tu visita al mio
besos

Rodolfo N dijo...

Hermoso...
Bella y paciente espera...
Besos

visigoda dijo...

La paciencia es un gran animal, más paciente que su propio nombre.-
Es un muy buen mensaje el que nos estás mandando.- Un abrazo enorme.-