martes, enero 12, 2010

La segadora


Tomó la hoz en sus manos.
Se dirigió al campo.
Con los pies descalzos pisando piedras.
Como el frío quema, el dolor narcotiza.
Antes del amanecer había cortado todas las malas hierbas.
Le sudaba la frente, le ardían los ojos.
Sintió el calor del sol en las mejillas.

Aun había esperanza.

Imagen: Vincent van Gogh

4 comentarios:

ángel dijo...

Gracias por la esperanza de la poesía. Siiempre es un gusto pasar a tu espacio, y leerte.


Saludos...

ybris dijo...

Perfecto.
Nunca le falta la esperanza a quien siega.

Besos.

Thérese Bovary dijo...

Fortu mi querida y buena amiga, es cierto:
"Aún había esperanza"...

Elchiado dijo...

Bello, delicado y elegante... esperanzador. Hoy estaba de "paseo" y me encontré contigo en este espacio compartido; saludos y bonito día.