jueves, agosto 17, 2006

EL MAR

El mar moja mis tobillos y se va; moja mis rodillas, mis muslos; rodea mi cintura con su abrazo suave; da vuelta sobre mis senos; se abraza a mi cuello; aprieta mis hombros. Entonces me hundo en él entera. Me entrego a él en su fuerte batir, en su suave pasear, sin dejar pedazo.
(Pedro Páramo de Juan Rulfo)

Mi cuerpo se ha recubierto de escamas y se han abierto las agallas de mi cuello. Ya no respiro boqueo. Si no me voy pronto al mar me muero……

Anhelo oír el batir del mar contra las rocas; el olor del alquitrán; el picor que produce la sal cuando se seca el sabor de conchas y de algas en la boca; ver ese mundo fascinante que se esconde bajo el agua….

Me voy, me marcho ……. (aunque sólo por un tiempo)

6 comentarios:

Lila Magritte dijo...

Te esperaremos.

Crisálida dijo...

Qué hermoso y mágico poema.

Carlos López dijo...

soy como el protagonista de tu historia, si no tengo mar me asfixio... así que te puedes imaginar como estoy en Madrid... ahogándome poco a poco... menos mal que en un par de semanas espero acercarme un poquito a la costa para respirar hondo y coger fuerzas para volver a éste desierto

mentecato dijo...

Fascinante.

Qymera dijo...

Acá en Lima la humedad puede llegar a los 95 y hasta 100%, así que te imaginarás que igual que en tu historia no respiramos, branquiamos; en ocasiones el aire puede llenarse de olor a mar -estoy cerca de la costa- y es como si estuviera nadando en el aire. Una historia hipnotizante la que nos traes de vuelta. Siempre he sentido que soy un pez fuera del agua y que me arrastro por las arenas del desierto para llegar a alguna costa. ¿No te parece familiar esa sensación?

Rodolfo N dijo...

Esperaremos tu regreso feliz luego de encontrarte con el mar.
Suerte y besos