martes, noviembre 05, 2013

Madre - hija


Erase una vez…  No me dio tiempo a continuar. Deshacemos el camino. Vamos dejando atrás, los veranos llenos de mar,  las sesiones de cine, los concursos de televisión, los juegos de cartas, los cuentos de hadas…
Tomo su mano nudosa  y miro sus ojos cerrados, su  respiración entrecortada… Su cuerpo maltrecho me habla de los acontecimientos pasados, la república, la guerra, los años de miseria, la transición, el desencanto y ahora la crisis, que ella manifiesta con desajustes urinarios y un corazón descompasado. Que ternura me produce su vida resumida de esta forma . Beso su frente y murmuro: Fuimos felices y….

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿Habla la hija?
Qué lindo, asistirla en momentos así.
Abrazos
D