jueves, marzo 30, 2006

Mi ausencia en ti

Tu tristeza llega a mi corazón y me lo parte.

Yo me emborracho de campo, de tierra en primavera, con el dulzor del azahar, la mimosa y el cerezo. Paseo bajo un sol radiante y luminoso, un calor que llega hasta mis huesos, que pone la sangre en movimiento. Cierro los ojos y me dejo envolver por un concierto tenue y diáfano de briznas de hierba que se agitan, de insectos trompeteros que rasgan el espacio, un trinar suave y quedo entre las ramas.

Tu té despiertas y me nombras en lo que crees un abandono y experimentas un vacío mas fuerte que el deseo de abrazarme, sufres de ausencia y lloras.

Yo intento consolarte y te mando una paloma mensajera.

Tu ausencia en mi

Duermes, duermes, duermes…

Mientras yo estoy aquí en el océano de mis soledades, el sol calienta mis piernas, las olas bañan mis cicatrices en un intento vano de borrar el pasado. Recuerdos, demasiado bien guardados, para protegerte a ti, para protegerme a mí.
Mis lagrimas se funden con el agua salada en esta mañana soleada. El aire huele a nísperos y naranjos. Duermes y yo lavo mi tristeza.

¡Qué paradoja! Alargas la mano y me llevas de mi día a tu noche, de mi sombra a tu luz. Y la luna me habla “No estas sola”

Entonces mis alegrías de ayer, de hoy, de siempre brotan en la comisura de los labios, en el brillo de los ojos, en las papilas gustativas, en la vibración de la garganta y vuelvo a ser ese ser que abandonaba la crisálida y vuela, vuela. Alto, alto, alto…

martes, marzo 28, 2006

EMPACHARME DE TI



Hoy tengo una ausencia de ti

densa y visceral,

De tu cuerpo al lado de mi cuerpo.


No soporto las distancias.


Necesito saciarme de ti

Hasta que ya no pueda mas

Y diga:


¡Basta!

martes, marzo 21, 2006

Silencio

Entre tu silencio...

y mi silencio...

sólo silencio.

martes, marzo 14, 2006

Diálogos a la luz de la luna III

Él dijo:
.- ¿Por qué lloras? ¿qué te hace ser tan desdichada?

Ella dijo:
.- Cuando tu no estas a mi lado, la soledad es extensa como un páramo, y el silencio tiene ecos de silencio.

Él dijo:
.- No sufras siempre estaré a tu lado. Sólo pienso en ti, vivo pendiente de encotrarte detrás de cada esquina.

Permanecieron quietos, abrazados. La noche era tibia y brillaba la luna llena.

A veces no hacen falta palabras para hablarse.

sábado, marzo 11, 2006

RENCUENTRO


Desabrochas lentamente los botones y una flecha de sombra te lleva hasta mi pecho, dos palomas torcaces emprenden vuelo a tus manos presurosas, besas su pico, las muerdes, las desgarras.
Se ha despertado en ti un ansia voraz por devorarme después de tantos días de silencio. Has bebido en mi vientre, en la copa de mi ombligo has escanciado mi sangre y gota a gota me has bebido.
Un olor de algas, de mar bravío y de moluscos ha invadido la estancia. Sin miedo, has descendido buscador de ostras y percebes, te has sumergido batido por mis olas, zarandeado entre las rocas has llegado al centro de mi misma.
Me has encontrado reina de paisajes interiores, más vastos que mil reinos. Has regado mis jardines y han florecido anémonas, celindas y alelíes. El espacio infinito se ha llenado de un aroma de jazmín, de rosas y de lilas.
Calmados el hambre, la sed y los desvelos, abrazados uno en otro hemos dormido.

jueves, marzo 09, 2006

Ícara















¿Seré como Ícara que quiso volar tan alto que las alas se fundieron y caí irremediablemente al suelo?

!Que honda melancolia....!

No me vale el recuerdo, cuando miro hacía atrás temo convertirme en estatua de sal, entonces si, bella, blanca, atrapada, que se disuelve lentamente con las lagrimas

Morir de Amor

Como la polilla busca la luz.

Así mi mente, atraida por ti,

no para de pensarte.

¿Moriré, también, abrazada?

martes, marzo 07, 2006

No podría

Aunque quisiera no podría
Amar asi,
ni de otra forma.
Lo has ocupado todo
has dejado de ti
en mi
tus sueños,
tus palabras,
tus deseos de amante,
en mi
te has vaciado,
te has disuelto,
conmigo te has fundido
amalgama perfecta
de metales preciosos,
tú el oro
yo la plata
¿Quién podrá separarnos?

Dialogos a la luz de la luna II


El dijo:
.- No me dejes nunca, nunca, te quiero siempre a mi lado.
Ella dijo:
.- Ni queriendo podría.
Se amaron con inmensa ternura, arrancando murmullos como manantiales que brotan de la tierra. Olía a alfalfa y a cebada.
El dijo:
.- Ámame siempre, siempre, como yo te amo.
Ella dijo:
.- Te amo por encima de mi voluntad ¿cómo podría dejar de hacerlo?
Se amaron una vez y otra y otra, hasta bien entrado el día y entonces se durmieron.

domingo, marzo 05, 2006

AMANECER


Me tumbo en tu regazo, son tus rayos una caricia tibia,un bálsamo.
Disipas los fantasmas de la noche,los miedos, el corazón se calma. Se apaga el fuego abrasador de mis entrañas. Tu luz aleja el dolor de su ausencia.
Me quedo dormida cuando el mundo despierta.

El rugir del océano narra en sueños la lucha de titanes que él mantiene en silencio.
Por un lado, atado con raices a la tierra, el peso del deber y la familia. Por otro ella, incrustada en su pecho, engastada como joya en su alma.
Estira sus brazos aletea en un intento vano de atravesar montañas, océanos y valles. El peso de si mismo es una losa, las palabras se abortan antes de llegar a la garganta. Cuántos días y noches de braceo incesante, de suspiros ahogados poblando la distancia.
Las noches, aunque cortas en verano, duran más de mil inviernos. Los días bochornosos cubren su cuerpo con una sustancia pegajosa con enjambres de insectos.
Una lucha febril por acercarse a ella, buscando una salida, un resquicio, una grieta. Un mundo de fantasmas y de miedos les está separando.
Se debate entre dos mundos, desgarrandose en partes. Razón, corazón, deseo luchan encarnizadamente. Su cuerpo como campo de batalla ha quedado agotado, maltrecho.
De su garganta sale un grito agónico que pide. "!por favor" no me dejes"
Ella entre sueños suspira. "Te quiero".
Dos cuerpos, dos corazones, dos almas que se buscan en la inmensidad del cielo.

viernes, marzo 03, 2006

Frio

Asi es como me gustas, frío y distante como un hielo. Porque bajas la fiebre por debajo del cero. Y no sigo delirando y tranquila me duermo.
Si no fuera porque estoy tiritando, dando diente con diente, helada hasta los tuetanos, poco a poco muriendo.