Tu tristeza llega a mi corazón y me lo parte.
Yo me emborracho de campo, de tierra en primavera, con el dulzor del azahar, la mimosa y el cerezo. Paseo bajo un sol radiante y luminoso, un calor que llega hasta mis huesos, que pone la sangre en movimiento. Cierro los ojos y me dejo envolver por un concierto tenue y diáfano de briznas de hierba que se agitan, de insectos trompeteros que rasgan el espacio, un trinar suave y quedo entre las ramas.
Tu té despiertas y me nombras en lo que crees un abandono y experimentas un vacío mas fuerte que el deseo de abrazarme, sufres de ausencia y lloras.
Yo intento consolarte y te mando una paloma mensajera.
Yo me emborracho de campo, de tierra en primavera, con el dulzor del azahar, la mimosa y el cerezo. Paseo bajo un sol radiante y luminoso, un calor que llega hasta mis huesos, que pone la sangre en movimiento. Cierro los ojos y me dejo envolver por un concierto tenue y diáfano de briznas de hierba que se agitan, de insectos trompeteros que rasgan el espacio, un trinar suave y quedo entre las ramas.
Tu té despiertas y me nombras en lo que crees un abandono y experimentas un vacío mas fuerte que el deseo de abrazarme, sufres de ausencia y lloras.
Yo intento consolarte y te mando una paloma mensajera.




